
Todos los perros deben llevar un microchip de identificación antes del 2010, pero, ¿de qué sirve?
Los chips son unos pequeños aparatos electrónicos del tamaño de un grano de arroz, este chip lleva una numeración que será exclusiva de nuestra mascota, como si de un código de barras se tratase, cuesta unos 40 euros y se introduce como una inyección, es rápido y no tiene ningún efecto adverso en el animal.
En caso de pérdida, el perro si es capturado y lleva el chip, podrá ser devuelto a la familia con más rapidez. En caso de abandono entraríamos en otro terreno.
La multa por no llevar a nuestra mascota con microchip puede ir desde los 30 euros hasta los 300 euros, según el humor que tenga el policía...
Animo a que le pongáis el chip a vuestra mascota, ya que no es tan caro, no cuesta trabajo y puede ser de gran utilidad, además evita una posible multa.
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